Logia Masónica mixta Minerva Lleialtat

La palabra y las relaciones

Logia Masónica mixta en Barcelona «Minerva-Lleialtat»

Minerva-Lleialtat es la primera Logia masónica mixta de la Gran Logia Simbólica Española que trabaja en Barcelona desde su constitución.

Como toda logia masónica en sus talleres se desarrollan trabajos encaminados al estudio simbólico y también social dentro de un espacio libre, igualitario, con un denominador común: la fraternidad. Desde 1989 esta Logia ha optado por abrir sus puertas a conferenciantes ajenos a la masonería como en el caso de Josep Vargas (fundador en España de Médicos sin fronteras), Mª Aurelia Capmany y otros personajes de relevancia humanitaria y social con el fin de intercambiar reflexiones y escuchar con el fin de empaparse tanto de ellos como personas, así como de sus obras. Esto son formas de dar a conocer también las Logias de dentro hacia afuera.

La masonería es una escuela de desarrollo personal basada en la interpretación de símbolos, una escuela para desarrollar ciudadanos libres, las reflexiones dentro de la logia son libres de cada individuo y la tolerancia a las ideas es una máxima. Ese abuso muy común en el mundo profano de vociferar en vez de hablar y de interrumpir al que habla, contrasta con la transmisión de las ideas desde la templanza, desde la reflexión, contrasta también con la forma de tomar la palabra, de transmitir, de expresar, escuchando lo que se dice como objetivo, más que pensar en quien lo dice. Diríamos que la Logia es una fabricación de ideas que luego cada uno se lleva a su casa, a su trabajo y las pone en práctica siempre en busca de los más altos valores morales.

En nuestra Logia hay hermanos y hermanas que desde sus sensibilidades, ideologías, desde su religión o desde su ateísmo reflexionan sobre temas filosóficos, simbólicos y sociales. El gran orgullo de la francmasonería es la pluralidad a la vez que la diversidad de ideas venidas de una u otra Logia que a veces suelen coincidir como visitantes, a veces de otras Obediencias amigas que nos invitan a viajar a otras formas de ver y de hacer. Es el gran objetivo de la masonería “unir lo disperso” en una gran familia fraternal, además de ofrecernos la posibilidad de conocer a personas, que, sin nuestra pertenencia no hubiera sido posible.