inmigracion

Mi patria es el mundo, mi familia la humanidad

Así versa el pensamiento de Mijaíl Bakunin que se negaba a aceptar las fronteras geopolíticas impuestas por los estados considerando a todos los humanos ciudadanos del mundo, independientes y libres.  Parece obedecer a la lógica más aplastante considerando la ley natural, perdiendo, su virtud salvaje, cuando las fronteras nos dividen en territorios que piensan y actúan diferente dividiendo la humanidad. Los poderes, las religiones, las culturas tratan de imponerse unas a otras y algunos sitios en este  mundo dejan de querer ser patria para algunos por la intolerancia y los conflictos surgidos de imponerse unos a otros.

Así el pueblo sirio huyendo de su brutal conflicto busca asilo en otros países donde se supone tenemos como norma humanitaria la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que literalmente dice: “Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio y regresar cuando lo desea”

Europa bajo este lema ha dejado pasar el tiempo desgastando el asunto hasta poner la coletilla específica para garantizar este principio con reservas, es decir, con excusas económicas y religiosas tomando partido y partido, mientras presenciamos imágenes que nos indignan y ante las cuales nos sentimos impotentes. La reflexión sería qué podemos hacer en este mundo en que, juntos, vivimos tan separados, inertes.

La GLSE,  obediencia a la que la Logia mixta Minerva y Lleialtat de Barcelona pertenece,  en una reunión celebrada en Toledo los días 14 y 17 de abril, ha firmado junto con otras Organizaciones masónicas liberales un comunicado bajo las siglas (UMM) Unión Masónica del Mediterráneo que dice:

 En su declaración final, y sobre el drama de los refugiados, los masones y masonas de los países ribereños aseguran que el mar común se ha convertido en la mayor tumba que la humanidad haya conocido jamás. Reclaman el respeto más absoluto a los derechos humanos de todos aquellos que están siendo golpeados por la tragedia, sin ninguna distinción; exigen de las autoridades de la UE y de los países europeos, en nombre de la dignidad humana, acciones inmediatas para la solución definitiva del problema de los refugiados, y se comprometen a luchar, allá donde estén, contra el fanatismo religioso y el terrorismo que procede de él.”

Extracto del comunicado publicado en la web de la GLSE.

Masoneria mixta en Barcelona