RUDYARD KIPLING – Su legado masónico

Rudyard Kipling

“Si” Escrito por el autor inglés Rudyard Kipling en 1895 y que según la Wikipedia está escrito en tono paternal dirigido al hijo del autor, John.

Kipling plantea la duda como virtud para poder encontrar el equilibrio, el autocontrol, la paciencia, la humildad, asumir los riesgos y sus consecuencias.

Su reconocimiento es universal y ha sido numerosamente versionado siendo para los británicos un poema de referencia, resultó ser ganador por votación en 1995 en una encuesta de la BBC. El verso: “Si te encuentras con el triunfo o la derrota y a estos dos impostores los tratas de igual forma” está escrito en el frontal de la pista central del torneo británico de tenis “Wimbledon”.

En la segunda temporada de los Simpson, Abraham Simpson se lo jalea a Homer cambiando la última frase “Serás un hombre hijo mío” por “serás un estúpido”

El Hermano Kipling fue tachado de masón, seguramente pensaría:

“Si puedes mantener la cabeza en su sitio
cuando todos la pierden -y te culpan por ello-;
si confías en ti cuando los otros
desconfían -y les das la razón-;..

Los masones encuentran en sus libros las múltiples claves masónicas que dejó escritas como guiño a su condición, en “El Hombre que pudo reinar” que dio pié a otra obra maestra, pero en este caso cinematográfica con la película de mismo título del director norteamericano John Huston. En “El libro de la Selva” muestra una Iniciación masónica, un iniciado “Mowgli” que nada sabe y es instruido por Bagueera y Baloo que le enseñan a respetar la ley de la manada y a ir en busca de la felicidad superando las pruebas en la selva.

Los masones aspiran a ser mejores personas, y con sus actitudes intentan mejorar también el mundo, la humanidad y para mejorarla, aquellos que tuvieron la oportunidad de celebridad dejaron un legado al mundo que fue su gran contribución.

Desde Minerva-Lleialtat, Logia mixta en Barcelona de la Gran Logia Simbólica, patrocinadores de este artículo nos invitan a conocer su poema, que dados los momentos que atravesamos de falta de valores puede ser un motivo de encuentro.

 “Si”

Si puedes mantener la cabeza en su sitio
cuando todos la pierden -y te culpan por ello-;
si confías en ti cuando los otros
desconfían -y les das la razón-;
si puedes esperar sin cansarte, si no
mientes cuando te vienen con mentiras
ni odias a los que te odian y, aún así,
no te las das de santo ni de sabio;

(…)

si hablas con multitudes sin perder la honradez
y paseas con reyes sin perder la humildad:
si no pueden hacerte daño tus enemigos
-tampoco tus amigos- y todo el mundo cuenta
contigo -no en exceso-; si no desaprovechas
ni un segundo de cada minuto de carrera,
la tierra y cuanto en ella existe es para ti;
hijo mío, serás lo que se dice un hombre.

(TRADUCCIÓN de José Manuel Benítez Ariza)