SOLDAR ES UN PLACER Y UN ARTE

APLICADO EN JOYERIA

Cuando hablamos de soldaduras pensamos siempre en la imagen de un soldador con su careta protectora, sus guantes y alrededor echando chispas por todos lados y verdaderamente esa es la imagen. El mundo de la soldadura para grandes obras navales, obras de construcción, en la metalurgia es fundamental y es que la necesidad de soldar se da en cualquier sitio y en cualquier actividad en la que los  metales tengan algo que ver.

Alrededor de esta actividad hay un mundo de ropa y accesorios de protección al soldador como caretas, guantes, ropa, botas, etc y maquinaria y suministros.

Pero también, al margen de estas soldaduras podemos encontrar otras realizadas con soplete o con láser para pequeñas uniones como por ejemplo las realizadas por joyeros o creativos industriales para esta industria tan precisa la orfebrería y la joyería.

La habilidad para ensamblar piezas se consigue a base de mucho entrenamiento con el uso de las herramientas y paciencia. Es recomendable aprender en cursos para saber qué medidas tomar y conocer lo que nos traemos entre manos que puede ser peligroso como el propano o el butano necesitando unas pinzas para sujetar la pieza.

Así que llegar a diseñar una joya es una labor que requiere de una gran capacidad creadora, la artesanía destierra a las piezas en serie y cada vez más, frente a la invasión de las cosas a lo grande, comenzamos a dar valor a lo pequeño, minucioso y artístico de las cosas artesanas. Enfrene de los masificados trabajos siempre hay uno que mantiene la esencia de lo hecho a mano, filigrana del gusto, de lo duradero.

La joyería es un arte y muy apreciado, llegar a fabricar tu propia joya tiene que ser una gran experiencia, placer y arte se dan cita en esta actividad que no deja indiferente a nadie.

Quizá este trabajo te esté esperando.