Trabajar y dar forma al hierro

Trabajar el hierro, dar forma al hierro

Se dice después de examinar piezas encontradas en tumbas egipcias, que el primer hierro trabajado más antiguo proviene de un meteorito de hace más de 5.000 años caído en el Sahara.

Se encontró una tumba en el cementerio egipcio de Gerzeh, de un joven que fue enterrado con toda una colección de piezas que conformaban un auténtico tesoro, entre vasijas y otro tipo de figuras se encontró también un collar con lapislázuli, ágata, oro,… pero lo más curioso es que estaba engarzado con hierro.

Este metal negro y feo permite embellecer otros materiales que por sí solos son ya apreciados, uniendo varios en una sola pieza, uniendo belleza.

Unos 2000 años después del joven enterrado, durante la Edad del Hierro, es cuando el hombre aprende técnicas para extraer el hierro de la roca y trabaja en ese momento con materiales más blandos como el cobre y el bronce y a golpes de martillo sin aplicación de calor, habiendo un retroceso ya que en la tumba encontrada el hierro está trabajado y éste requiere de calor para que no se rompa. Esto viene a demostrar que ya se fundían metales antes de la Edad del Hierro.

Se asegura que este hierro era procedente de meteoritos, quizá el hecho de verlos caer envueltos en fuego y verlo después en estado fundido fuera lo que disparara la inteligencia humana en aquellos tiempos para llegar a crear con este material y darle así un valor de riqueza y sagrado al mismo tiempo y cuyas obras acompañan a sus momias.

A veces repasando la historia y engarzando el desarrollo con nuestro mundo actual vemos cuan pequeño es el mundo y que los periodos se suceden de una forma lógica.

La fabricación de puertas de hierro y cancelas es hoy día una de las posibilidades que ofrece el hierro y que es la actividad llevada por Ferroforma.

Curioso, no?